Categoría: Bitácora

En esta categoría se archivan las entradas cortas que escribo para compartir un pensamiento, un enlace o algo parecido, y no los posts más largos.

  • Una nota que tenía pendiente escribir con detalle es la de cómo instalé Koreader en mi lector de libros electrónicos Kobo. Koreader es una aplicación para leer libros electrónicos disponible en cantidad de plataformas, configurable hasta la náusea.

    Pero en vez de escribirla yo os enlazo a esta nota de Rinzewind, donde lo explica en su caso (es el mismo método que utilicé yo para instalarlo).

    En general estoy muy contento, me da muchas opciones y la integración con Calibre es estupenda. Solo añado que si añades la familia de tipografías Vollkorn la experiencia de lectura mejora todavía más.

  • Llevo unos días recibiendo avisos de mi proveedor de hosting diciendo que estoy alcanzando el límite de inodos. El límite de inodos de mi plan actual es razonable (250.000), pero por alguna razón yo siempre tiendo a acercarme bastante a él. Y descubrí que el principal culpable ha pasado a ser LinkAce.

    Abrí un issue en GitHub que aparentemente no es tal, y que cada visita cree un fichero se ve que es así por diseño (?). No tengo la sensación de tener demasiado tráfico ahí (no lo tengo en el blog, no lo voy a tener en esa subsección), por lo que el culpable debe ser el widget de enlaces que tengo en el footer.

    En todo caso de momento lo he mitigado con un cron job para limpiar periódicamente esa carpeta. Eventualmente revisaré si puedo usar alguna de las opciones que me sugiere Kovah en el issue.

  • Estos días de atrás los vecinos de mi calle barrimos la calle porque iban a pasar por ella Cristo y su madre (esto es una referencia de una canción de la comarca de Tierra del Pan; más info en mi blog sobre música folk).

    Barrer la calle es una de esas tareas sisíficas a las que es fácil no verles el sentido («¿por qué voy a barrer la calle si va a llenarse de mierda en un rato?»). En el caso de la procesión del Corpus es particularmente irónico: barro la calle para que me la llenen de pétalos de flores.

    Nuestra vida está llena de tareas sisíficas y nuestra mera existencia y presencia en sociedad se basa en ellas (y muchas de nuestras rutinas se basan, precisamente, en hacer tiempo para estas tareas diarias que nunca terminan).

    Ducharse para estar sucio en un rato (sobre todo en verano que no hacemos nada más que sudar), hacer la cama para deshacerla por la noche…

    Sin embargo nada nos quita el gustito que da meterse en una cama con las sábanas fresquitas y bien estiradas. Y desde luego la alternativa a dejar de lavar la ropa y de ducharnos es ir por el mundo apestando. No me parece en absoluto deseable. Estas tareas son un acto de resistencia ante un destino de otra manera inevitable.

  • Esta temporada de Doctor Who (disponible en Disney+) está siendo la temporada del brillo, de la alegría… y del miedo. Del terror. Pocas veces he visto al terror en los ojos del doctor, al menos mezclado con la alegría y la aventura.

    Me está encantando esta temporada. Claro que en realidad me han gustado todas, incluso las que el fandom ha desdeñado. Toda la serie de 2005 en adelante me parece gloriosa: la etapa de Davies, la de Moffat y la de Chibnall. Y noto mucho la diferencia de un capítulo escrito por uno y uno escrito por otro.

    Estoy esperando todavía el momento en el que aparezca un villano clásico. Un Dalek, un Cybermen, algo así. Pero sospecho que eso no va a pasar, como mínimo hasta el final de la temporada. De momento con la nieve (voy por el capítulo 3) tenemos suficiente. La nieve es el Bad Wolf de esta temporada.

  • «Doctor Mateo» es el «Doc Martin» español, y ambos son una actualización de Doctor en Alaska («Northern Exposure»).

    Creo que si Doctor Mateo se hubiera estrenado en 2020 hubiera tenido un sentido todavía mayor: un médico que aprovecha la pandemia para dejar Nueva York y volverse neorrural. Claro que en este caso sería una decisión voluntaria y no se sentiría arrastrado como el personaje de Gonzalo de Castro.

    Me estoy terminando la serie. La verdad es que he disfrutado verla de adulto y de un tirón. «Doctor en Alaska» la estoy viendo también. No sé si me veré la británica (aunque con AMC+ también tengo acceso a ella).

  • En realidad tampoco pasa nada por haberme olvidado ayer una nota. Muchas veces nos autoimponemos un ritmo para llevar a cabo una rutina, una afición, y es algo que tiende a ser beneficioso si buscamos que sea un hábito que permanezca en el tiempo, pero si un día decidimos descansar o hacer otra cosa, en realidad tampoco pasa gran cosa.

    Lo complicado es retomar el ritmo. Mi diario, que apenas se ha abierto una vez en todo mayo, es buen testigo de ello.