Un nuevo mundo

Madrid. Imagen por Roberto Taddeo.

Le tomo prestado el título a una saga del blog de Wardog. Y es que ahora estoy viviendo en otro mundo. No, no soy un elegido para Mars One ni nada parecido: únicamente me he mudado a Madrid. El comentario de que esto es un nuevo mundo va más encaminado a que, en el último mes (hoy justo… Seguir leyendo Un nuevo mundo

El regaliz negro es el más incomprendido

Todos, cuando entramos en una tienda de golosinas, somos como niños pequeños en… bueno, en tiendas de golosinas. Ositos de gominola, dentaduras, coca-colas, dedos ácidos, lenguas recubiertas de azúcar, palotes, y hasta regalices de mil colores y texturas. Pero por lo que se ve, el negro no es un color. Hay regaliz negro normal (las típicas torcidas de… Seguir leyendo El regaliz negro es el más incomprendido

Publicada el
Categorizado como Personal Etiquetado como

El inicio de todo:

https://twitter.com/manumateos/status/579603871837851648

El resultado, tras unos días de espera y media hora de trabajo, está a la vista.

Y hasta lo mencionaron en La Vanguardia como parte de la ministeria.

Estoy pensando añadir alguna funcionalidad más. Por hacerlo más atractivo. Por ejemplo, con un número único, o creando un mapa de ministéricos. ¿Se os ocurre algo?

No es la primera alegoría a la radio que escribo en este blog. Es un medio que quizá utilizo menos de lo que me gustaría para entretenerme o informarme. Pero las pocas veces que he sido verdadero radioyente, lo he sido de corazón. Pero no me considero radioyente de radiofórmulas ni de nada parecido. Me considero radioyente de esos programas hechos por personas para personas, de tener la sensación de que hay alguien al otro lado, de que no son programas que no escucha ni el encargado de la continuidad de la señal.

Tengo recuerdos maravillosos de haber escuchado el Hablar por Hablar de Mara Torres (en su última etapa) y de Cristina Lasvignes, y años más tardes el de Macarena Berlín. De haber aguantado en esas noches de insomnio (o de café) antes de mis exámenes de filosofía, antes de los cuales no podía dormir, hasta el Si amanece nos vamos. O incluso de haber escuchado más de una madrugada de sábado de verano a Iker Jiménez en Milenio 3 después de haber estado mirando las estrellas. Tengo también recuerdos de mañanas de trabajo amenizadas por el maravilloso El sol sale por el oeste de Canal Extremadura Radio.

Aunque hoy no la escuche tan a menudo, puedo decir bien alto que me gusta de corazón la radio hecha con el ídem. Me gusta esa radio hecha por y para personas. Y no me gustaría nada que se perdiera.

P.D. Aprovecho para recomendaros un blog que me ha encantado desde el momento en que lo conocí: radiochips.

Imagen | Robert Ashworth