Categorías
Tecnología

Erradiquemos la tecnofobia

Consolas clásicas de videojuegos Consolas clásicas de videojuegos. Imagen por jimsheaffer

Llevo un tiempo viendo cómo ciertos sectores de la sociedad se empeñan en culpar a las nuevas tecnologías de todos los males de nuestra sociedad. No es algo nuevo en absoluto, pero me da la impresión de que la cosa ha pasado de los medios de comunicación masivos a la calle, y eso me preocupa. 

Tecnofobia tiene el mismo sentido aquí que homofobia: más odio por desconocido que mero miedo.

«Eran muy violentos, jugaban mucho a videojuegos», «las redes sociales están destruyendo las relaciones humanas» o «eso de los videojuegos está corrompiendo a nuestros jóvenes» son afirmaciones que cada vez oigo más y que, sí, pueden cumplirse en algún caso concreto, pero que en absoluto son correctas. Porque, como todo, todo depende del uso. Esas afirmaciones, desde mi punto de vista, son equivalentes a «los cuchillos son malos porque matan gente». Tecnofobia pura y dura impulsada por vete a saber quién.

Las nuevas tecnologías, como las tecnologías antiguas, son perniciosas si se utilizan de manera perjudicial para el usuario o para otros. Las redes sociales destruyen relaciones humanas si se utilizan para sustituirlas, en vez de para complementarlas. Yo no vivo en Facebook o en WhatsApp: los utilizo para mantener el contacto con quienes están lejos o para quedar con quienes están cerca. Jamás sustituí un buen café con mis buenos amigos por una estéril conversación de chat.

Igual que los videojuegos pueden absorber a nuestros jóvenes si basan su vida en ello. Pero la culpa no es de los videojuegos, sino de los padres por no poner los límites adecuados, o de reconducir el ocio de sus hijos. Los videojuegos en sí no tienen nada de malo: ¿acaso no existen juegos que están hechos para que puedan participar hasta cuatro u ocho jugadores? Yo he pasado noches magníficas con mis amigos jugando al Just Dance 4 en grupos de cuatro personas, y por turnos. Y desde luego no creo que el Just Dance 4 sea un juego que incite a la violencia. ¡No todos son Counter-Strike o GTA!

Es responsabilidad de cada uno a nivel individual utilizar bien los medios de los que ahora disponemos y no hacer que nos absorban, perjudicándonos a corto plazo. También es responsabilidad colectiva luchar por evitar que esto ocurra. ¡Las nuevas tecnologías pueden facilitarnos mucho las cosas y permitirnos vivir de un modo que nuestros padres no habrían imaginado! ¡No nos escudemos en el «cualquier tiempo pasado fue mejor» y echemos pestes de lo que no acabamos de conocer: aprovechemos lo que tenemos en las manos!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.