Semana 35/2026
31/08/2026 (273 palabras, aprox. 2 minutos de lectura.)
Lo dije hace dos semanas. Ya no estoy en verano. Pronto termina la jornada intensiva y entro en septiembre, que es un mes que tradicionalmente en mi caso tiene muchos compromisos con muchas cosas a la vez. La vida me ha atropellado en muchos sentidos pero por suerte ninguno de ellos es triste. Solo siento que tengo pocas horas en el día para hacer todo lo que pretendo.
Me gusta esta época del año. Las puestas de sol vuelven a ser cromáticamente brutales, no hace tanto calor por lo que podemos pasar más tiempo en el exterior sin temer tanto por nuestra integridad física, las fiestas de los pueblos siguen su ritmo (ahora toca al de al lado del mío; en un mes llegan las mías) y estamos todos exprimiendo el tiempo y la energía al máximo antes de volver a nuestros quereseres habituales.
Tengo muchos desafíos entre manos y, francamente, bastante ilusión por abordarlos. La contrapartida es que estoy consumiendo bastante más cafeína que de costumbre y espero que no me pase factura. De hecho antes de ayer y ayer hice algo que hacía muchos años que no hacía: me tomé una bebida energética para poder conducir durante la siesta. Sé que no me terminan de sentar bien pero me pareció la menos mala de las decisiones.
Estoy conduciendo más y me estoy atreviendo a meterme sin mucho aspaviento por el centro de Cáceres (que no es una ciudad con mucho tráfico pero sí bastante caótica). Para mí es un logro.
Sin mucho más. Muchas palabras para decir que en general estoy como siempre, sin cambios, y con ganas de hacer cosas.