¿Sabríais escribir una carta?

07/08/2026 (428 palabras, aprox. 3 minutos de lectura.)

Es el año 2.026. Prácticamente todos (y me atrevo a pensar que todos los que estáis leyendo estas palabras) utilizamos para comunicarnos a diario herramientas como WhatsApp o Telegram. Algunos usamos alguna cosa un poco exótica para esta época del siglo como IRC, y alguno habrá que todavía escribe e-mails de persona a persona sin ser una excusa para adjuntar un archivo. El uso del correo postal (entendiéndose éste como “enviar una carta de una persona a una persona, con su sobre, su sello, su camisita y su canesú”), hoy, se ha reducido a mínimos, porque no existe mucha necesidad para él, la verdad, con la salvedad de algunos clubes de snail mail y algunas iniciativas prácticamente románticas que huyen de lo digital. Por ello os planteo esta pregunta: ¿sabríais escribir una carta hoy?

Una carta es un ejercicio magnífico de escritura. Es, de hecho, uno de los ejercicios básicos cuando estás aprendiendo cualquier idioma, y seguro que de niños muchos habéis escrito cartas, ficticias o reales, contando vuestras vacaciones o alguna cosa. Yo recuerdo enviarme cartas con mis primos y mis amigos que vivían lejos y a los que veía de año en año; esto es de una época previa a los móviles y a tener teléfono propio (y un sello es mucho más barato y da para mucho más entretenimiento que una llamada desde la cabina telefónica).

Una carta tiene su propio protocolo (con flexibilidad variable en función del destinatario, claro), su propia forma de escribirse, de exponer las ideas. Incluso su propio ritual.

“Querido Fulanito: espero que estas líneas te encuentren bien. Yo estoy fatal, gracias. Atentamente, tu tía Loli.”

Por otro lado, escribir una carta profesional (sea en formato pulpa de árbol o en formato digital) es una habilidad útil y también en franca decadencia, y en general creo que todos los que tenemos trabajos mínimamente corporativos deberíamos saber hacerlo. No tanto a nivel técnico como a nivel comunicativo.

Si os lo propusiérais, y asumiendo que sabéis dónde conseguir todo lo necesario para enviar una carta (que esta es otra: ahora es más complicado que antes conseguir sellos de manera cotidiana, y no hay tantos buzones activos), ¿sabríais escribir una a un viejo amigo o a un familiar que vive lejos para ponerle al día? ¿O quizá una carta de amor a vuestra pareja? ¿U os quedaríais bloqueados delante del papel? No penséis en enviársela solo porque sea necesario: pensad en escribir la carta y en enviarla como algo romántico, como una obra de un arte casi perdido.

Foto de Debby Hudson en Unsplash