⍟ ¿Cuál es tu velocidad de Internet?

13/05/2026 (1123 palabras, aprox. 6 minutos de lectura.)

Leo en el blog de Kev Quirk que acaba de cambiar de tecnología de acceso a Internet en su casa: aprovechando que han pasado de FTTC a FTTP en su pueblo, se ha puesto algo que llama “full fibre”. Muestra un test de velocidad de unos 850Mbps de bajada y unos 100 de subida, aproximadamente. Y esto me ha hecho pensar en que estamos en un punto en el que la gran mayoría de nosotros1 ya no tiene que preocuparse por la velocidad a la que accede a Internet.

Una breve historia de cómo evolucionó mi acceso a Internet

Los que tenemos cierta edad (no es que sea mayor, pero ya peino canas) hemos vivido muchas mejoras en conexión a Internet en no demasiado tiempo. El cambio es todavía más radical, además, si vives en una zona rural.

El primer acceso a Internet que recuerdo fue en la biblioteca. Sin saber tocar un ordenador, estuve enredando un rato y acabé imprimiendo una imagen enorme y muy pixelada de Homer Simpson. Ni siquiera supe apagarlo bien. Luego ya tenía un acceso aproximadamente regular en el instituto, donde todos compartíamos una conexión de 2 o 3 megabits por segundo. En aquel momento los usuarios residenciales en mi pueblo teníamos acceso a conexiones dial-up, con suerte con una tarifa ondulada, o si tenías suerte, a ADSL. En Extremadura nunca se desplegó cable2 por lo que algo tipo Euskaltel o R era impensable. Y yo no tenía teléfono en casa, por lo que esto ni lo olía.

En algún momento se lanzó Yoigo, que ofrecía una tarifa de datos que por aquel momento no estaba mal. Y yo no tardé en aprender que, con un adaptador Bluetooth conectado a mi móvil de la época (probablemente algún SonyEriccson, o un LG con 3G) podía compartir la conexión a Internet y así acceder desde el ordenador. Para que aquello no se arrastrara recuerdo navegar por Internet con las imágenes desactivadas. Y, oye, no estaba tan mal. Luego tuve mi primer portátil y ya podía llevarme el ordenador a otros sitios, por lo que de vez en cuando tenía acceso a un ADSL de 1 a 3 megas. También viví cuando Telefónica, por aquel entonces, duplicó la velocidad de 3 a 6 megas.

Llegó 2009, me fui a la universidad, y ahí empecé a tener acceso a Internet permanente. Tenía ADSL en el piso (de aquellas, lo mismo, 6 megas) y en la escuela podía usar eduroam, lo cual era una mejora sustancial. Era algo que todavía era perceptible.

Pasaron los años, cambié de vivienda (repetidamente), llegué a disfrutar de VDSL de Jazztel por vivir al lado de la central (30 megas, e incluso el anexo M para tener más velocidad de subida), y más o menos por esa época decidimos contratar Internet en casa de mis padres. Era a través de la operadora de cable, el acceso era vía HFC, y la velocidad que teníamos era de 12Mbps que eran sostenidos y funcionaban sorprendentemente bien. Llevo siendo cliente de ellos desde entonces. Nos subieron la velocidad repetidas veces y llegamos a tener 60.

Me mudé a Madrid en otoño de 2015, y ahí aproveché para contratar fibra óptica (en ese piso por alguna razón seguían con ADSL por aquel entonces). No recuerdo si fueron 100 o 300 megas. Y ahí ya me di cuenta de que en realidad eso ya me iba suficientemente bien. Por WiFi, en aquel momento, tenía los 300 simétricos, y no percibía necesitar más. A épocas pasé a 600, pero luego por bajar el precio solía volver a 300.

Cuando volví a mi pueblo en 2020 hubo un tiempo en el que volví a usar la red HFC como acceso principal a Internet, porque en aquel momento todavía no había fibra óptica hasta el hogar. Tenía lo máximo que ofrecían, que podía ser algo como 60/12Mbps. Y ahí sí reconozco que había momentos en los que me notaba apretado. Intentaba hacer stream de vídeo 4K y ya no podía. Las descargas tardaban; no tanto, pero tardaban. La conexión, eso sí, era estable como una roca.

En 2021 empecé a ver despliegues tanto del ISP local como de Orange para desplegar fibra hasta el hogar. Contraté con el primero que me la ofreció, que fue el operador local. 300Mbps. Durante un tiempo tuve 600, pero luego volví a 300 para ahorrar algo de dinero. Y en general creo que yo no necesito más. Ahora mismo, por cierto, por mi fachada pasan cables de cuatro redes de fibra óptica. A lo mejor no hace falta tanto, pero bueno, se agradece.

Nos gustan los numeracos grandes

Vamos a reconocer una cosa. Mola ver un test de velocidad rápido. Mola ver numeracos grandes, descargas rápidas. Yo mismo probé mi nuevo router 5G hace unos días descargando una ISO de Kubuntu (no descarto cambiar de distro otra vez) y me encantó ver que al lado de la ventana me sostenía 250-300Mbps. Igual que me ilusionó

Pero, las cosas como son, para el día a día no suelen ser necesarias velocidades tan grandes, en general para ningún usuario. Yo trabajo desde casa, hago mucho streaming, videoconferencias a diario… Y no noto en ningún momento que mi conexión a Internet vaya lenta ni que me limite de ninguna forma. Puedo hacer todo lo que hago con ella sin ningún problema. Solo hay una situación en la que puedo echar de menos una velocidad mayor, y es haciendo una descarga de alguna actualización de un juego, particularmente para la PS5. Pero no es una situación que ejecute con tanta frecuencia como para merecerme la pena pagar 12€ más al mes.

Tengo acceso a una red que me ofrece gigabit, incluso velocidades mayores si alguna operadora empieza a ofrecer velocidades mayores a través de GPON (contando con que no actualicen a XGS-PON, que es algo que tampoco descartaría en los próximos años). Y sin embargo no tengo ninguna sed de contratar nada mayor, a pesar de que quizá sería el perfil perfecto de cliente al que le pueda gustar ver un numeraco grande de velocidad.

Quizá la velocidad mínima con la que estaría cómodo serían estos 300Mbps. No sé si podría bajar a 100Mbps, pero en todo caso esta velocidad sí creo que sería más que suficiente para un usuario común. De hecho muchos usan su móvil y una red 4G congestionada para acceder a Internet, y no tienen problema en general con ello.

¿Qué velocidad de Internet tenéis en casa?

Foto de Kirill Sh en Unsplash


  1. La gran mayoría de los que usamos Internet habitualmente, ya me entendéis. ↩︎

  2. Salvo en determinados municipios, como el mío, donde existían operadores de televisión que hoy llamaríamos cable histórico. En aquel momento no ofrecían acceso a Internet. ↩︎