Esta mañana se ha presentado el Nokia X2, la segunda generación de móviles Android de Nokia. Aunque lo más llamativo es que este móvil se ha presentado cuando ese trozo de Nokia ya era parte de Microsoft. De hecho no deja de ser curioso leer la nota de prensa en el sitio de Microsoft y ver que plantean la «posibilidad de ejecutar aplicaciones Android» como una de las principales ventajas del dispositivo.

La cuestión, como comentaba por Twitter hace un rato, es que no entiendo en qué parte de la estrategia de Microsoft está lanzar móviles con Android, cuando ya han tenido que levantar Windows Phone desde cero (y les está costando horrores llegar a la tercera posición en muchos mercados). Obviamente no van a abandonar Windows Phone por esa plataforma de Nokia (pero de la Nokia comprada por Microsoft), sobre todo si buscan convergencia.

Si todo el proyecto relacionado con Nokia X fuera «un marrón» que se ha encontrado Microsoft, habrían descontinuado el proyecto y tratado de empujar más fuertemente a los usuarios de Nokia X a Windows Phone. Pero no parece ser el caso: al fin y al cabo han seguido. Imagino que para Microsoft tendrá sentido atraer usuarios a su ecosistema de servicios (OneDrive, Office, Outlook.com), pero no entiendo la necesidad de mantener un fork de AOSP para ello (al fin y al cabo las aplicaciones están disponibles en Google Play).

Las especificaciones del Nokia X2, además, tampoco son moco de pavo. No es un gama alta pero para un teléfono que va a venderse a 120 euros están bastante bien, superando en ciertos casos las del Nokia Lumia 630. Un procesador Snapdragon S4 Play (importante: no es un Snapdragon de última generación, por lo que su precio no es el mismo) dual core a 1,2GHz, 1GB de RAM y 4GB de memoria interna. El Lumia 630 tiene un Snapdragon 400 (más reciente), 512MB de RAM y 8GB de memoria interna. Las pantallas son semejantes en resolución, tamaño y tecnología. Aunque el Nokia X2 incluye tanto un flash LED como una cámara frontal.

Claro que también podría tener sentido: ese fork de AOSP puede no estar tan optimizado para hardware de bajo rendimiento como Windows Phone. No he tenido el gusto de tocar un Nokia X. Si alguien me ilustra, soy todo ojos.

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3 comentarios

  1. Buenas!

    Como comentábamos por twitter, creo que tienen dos motivaciones: En primer lugar el tema de meter sus servicios en Android como bien dices, pero además controlando la experiencia.

    En segundo lugar, oficialmente la explicación durante el MWC fue algo así como que querían usar Nokia X como un terminal de entrada, algo mayor que un feature phone, para gente nueva en el mundo del smartphone. Copiando la experiencia de uso de windows phone, cuando esa gente decida cambiar a un telefono más potente se supone que Windows Phone será el elegido porque ya lo conocen.

    Yo soy un loco de los dispositivos móviles. Ahora mismo encima de mi mesa tengo para desarrollo un iPhone 4, Galaxy S3, Lumia 620, Lumia 520, Lumia 1020, Lumia 820, Nokia X y Lumia 1520.

    El Lumia 1520 es mi telefono personal y me encanta, siempre he sido de pantallas grandes. El Nokia X lo llevo como telefono de trabajo. Y he visto que esa estrategia de MS funciona. ¿Porqué? Porque para mi, usuario de Windows Phone, es mucho más natural usar el Nokia X y su interface que el Galaxy S3. Los tiles, la forma de personalizar la pantalla de inicio, los settings, los nombres de las cosas… son muy parecidos, por lo que en ciertos momentos siento como si usase el mismo sistema. Supongo que lo mismo pasará si estás acostumbrado a un Nokia X y luego pasas a un Galaxy o un Lumia El Galaxy te sonará a chino mientras que el Lumia será natural para ti. Quizás ahí está la estrategia…. IMHO!

  2. A mí lo que no me cuadra es lo siguiente: sacas el 630 por 149€ y no le metes flash… y luego sacas el X2 y tiene flash por 120€. Puede parecer algo muy banal, pero por ejemplo, en mi caso, he visto varias personas que les he enseñado el 630 y les encanta, pero al no tener flash para poder sacar fotos en un pequeño bar de noche ya no se lo han cogido… Son pequeños detalles que al final hacen que poco a poco se vayan disparando en el pie.

  3. En mi honesta opinión (IMHO) creo que este es el ejemplo perfecto de lo que ocurre en una gigantesca multinacional cuando entre sus departamentos compiten.

    Con los enormes esfuerzos que está desarrollando Microsoft para conseguir que Nokia consiga colocar a Windows Phone en una posición más allá de la testimonial en un mercado al que ha llegado tarde, tardísimo, no le veo mucho sentido hacerse una competencia a sí mismo en el mercado de dispositivos de entrada.

    Y más cuando, al ser un fork de Android, no va a ser una opción válida para los clientes o usuarios del sistema operativo de google para teléfonos.

    Incluso como «atractor» tampoco tiene mucho sentido, porque aunque las experiencias de usuario son similares, las App (que es lo que cuenta) se parece como un huevo a una castaña. Y pongo a WhatsApp o Facebook como ejemplo. El interfaz de usuario son lo suficientemente distintos como para que no exista dicha migración entre plataformas.

    El «target» de un mercado con poca capacidad adquisitiva, como son ciertas partes de Asia, América o África, en donde el precio de un Lumia es demasiado costoso en relación al sueldo mensual medio, es un argumento muy poderoso pero que se cae al ver que la nueva generación de X llega a superar de largo los 100$.

    Pero qué demonios!! Es Microsoft, una compañía que asume sin despeinarse un «ajuste de stock» de 900 millones de dólares en un solo cuarto. Y se puede permitir hacer un producto que, en mi parecer, no tiene ningún sentido ni oportunidad de ser más que un curioso invento.

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