Llevaba demasiado tiempo peleando con teclados baratos y que al cabo del tiempo se volvían incómodos. Tener una pequeña lesión en las muñecas tampoco ayudaba en absoluto a utilizar mi ordenador de sobremesa, mi máquina de cabecera para cuando trabajo desde casa. Pero eso ha cambiado desde que ayer recibí en mi casa un paquete de lo más gratificante: un teclado de verdad. En concreto el modelo elegido fue el Microsoft Confort Curve Keyboard 3000, un teclado aprobado por ergonomistas y por mi hermana (y, creedme, le doy más valor a la segunda opinión que a la primera).

La caja donde vino es la habitual para estos casos, una caja poco más grande que el teclado, con el dispositivo en su interior, dentro de una bolsa. Sacar el teclado, conectarlo a un puerto USB del ordenador y ya estamos listos para funcionar. Lo más llamativo del teclado es el «montículo» cuyo apogeo está entre la T y la Y. Esta forma del teclado, junto con no ser totalmente recto, está recomendado por ergonomía y es la principal razón por la que he adquirido este teclado. Y, creedme, desde que lo utilizo escribo mucho más cómodamente. Y las manos me duelen menos, que es precisamente lo que buscaba.

El teclado tiene una distribución estándar y tiene serigrafiadas, además de lo que podríamos encontrar en cualquier otro teclado, una serie de atajos de teclado habituales en casi todas las aplicaciones. De esta manera, en la tecla L (como podéis ver en la foto superior) aparece que, pulsando la tecla Windows a la vez, sirve para bloquear la sesión del usuario actual. Estos atajos no son «estándar»: solo funcionan en ciertas aplicaciones (por ejemplo, las versiones inglesas de Office tienen la negrita en la B, y no en la N, así como muchas aplicaciones.

Curiosamente, en el teclado está la tecla Fn que tan común es en ordenadores portátiles, para tener ciertos atajos en el teclado (brillo de la pantalla, etcétera). No obstante en este teclado tiene dos únicas funciones: la «pausa» (que está en el botón del bloqueo de desplazamiento), y activar el menú contextual. Bien podrían haber aprovechado y haber introducido otras funciones (como el control del reproductor multimedia, que en este teclado se limita al botón de reproducir/pausa y a subir y bajar el volumen). Sea lo que sea, por 15€, merece la pena invertir en ello. El teclado lo adquirí en Amazon. Podéis obtener más información en la Web de Microsoft. Y abajo os dejo algunas fotos, aunque no tengáis en cuenta la calidad: las hice con el móvil y en mi escritorio. Opinión personal: compra totalmente recomendada.

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3 comentarios

  1. Se ve muy bien ese teclado, justo estaba por cambiar el que tengo, hace un mes se me ocurrió hacerle una limpieza «a fondo» , removí las teclas pero al volver a colocarlas lo noto mucho más «duro» al momento de teclear ofrece más resistencia, al parecer me lo he cargado por tratar de limpiarlo.

    El Comfort Curve se viene a mi escritorio esta navidad 🙂

  2. Hola, encontré tu post sobre el teclado que justo tengo y es que le acabo de derramar zumo encima y quería saber si sabes o alguien sabe si se le pueden sacar las teclas para limpiarlo. Y con qué se las saco, Me da miedo de forzarlo. Lo he intentado limpiar con un trapito húmedo y más o menos ha salido pero me temo que con los días se pueda poner pegajoso por debajo de las teclas. Lo he probado y sí que está funcionando bien, de momento.
    Gracias por cualquier ayuda

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