No quiero hacer con esto un artículo al estilo de los de mi admirado Ángel (al que, por cierto, ya deberíais estar votando en los Premios Bitácoras). Simplemente quiero contaros algo. Sí, a los tres que leéis esta bitácora.

Como puede que sepáis, hace algo más de un mes dejé mi trabajo en Weblogs SL, dejando de colaborar en Genbeta. Ha sido un proceso muy limpio (creo) y me encantará volver a colaborar con ellos si alguna vez se tercia (y lo digo de corazón). Tenía ganas de un desafío y tuve la inmensa suerte de que uno muy estimulante se cruzó en mi camino.

No queriendo entrar en detalles (ni siendo sitio para ello), lo que sí quiero comentaros a todos (es decir, a los tres) es que, si podéis y os sentís con fuerzas, os tiréis a la piscina y os lancéis a intentar algo. En mi caso, con 22 años y trabajo, no sólo podía permitirme tirarme a la piscina, sino que además sentía (y siento) debía hacerlo. Es más, siento que era lo mejor que podía hacer. No puedo quedarme anclado en el mismo puesto del mismo proyecto durante toda mi juventud, y menos cuando es algo tan distinto a aquello para lo que me estoy formando. Por ello decidí probar.

Comprendo que no siempre exista la posibilidad. La economía pesa mucho y en ocasiones no es posible hacerlo si no queremos pasar hambre por el camino (aunque haya quien esté dispuesto a ello). Pero si existe la posibilidad y os sentís con fuerzas, no puedo sino recomendaros que le echéis narices y lo intentéis. Aunque sea de manera paralela a vuestro trabajo actual, no dejéis de probar nunca cosas nuevas. Y si no lo intentáis no sabéis si irá bien o no. Ángel lo hizo y no le va mal.

La fotografía superior es de Flavio Leone.

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