Actualizado el Nokia 5800 a la última versión

Ayer, tras trastear un poco y modificar el Product Code de mi aparato (seguramente además invalidando la garantía; no estoy seguro) conseguí actualizar mi Nokia 5800 a la última versión del software disponible.

En éstos instantes mi aparato corre la versión 40.0.005.C01.01 del firmware, ya disponible para los aparatos comprados libres (y creo que también para los vendidos por Vodafone, que tienen su versión personalizada).

¿Es recomendable piratear el aparato para instalarla? A mi modo de ver, . Se han corregido muchas de mis quejas del anterior post. Las más importantes mejoras que veo respecto a la versión anterior:

  • El teclado se selecciona automáticamente según la orientación del aparato. No es posible usar el teclado alfanumérico (tipo móvil de toda la vida) con el teléfono en horizontal; automáticamente se seleccionará el QWERTY a pantalla completa.
  • Se permite subir y bajar en listas arrastrando en la pantalla, con gestos de pulgar (como en todos los móviles táctiles).
  • Se mejora la sensiblidad de la pantalla.
  • Se nota más rápido el teléfono.
  • En mi caso ha mejorado la geolocalización por GPS.
  • Se añade una pantalla de inicio mejorada (como la que podemos ver en otros Nokia táctiles de gama baja)

Eso es todo lo que he podido curiosear en apenas 24h con el aparato actualizado; cuando tenga mejores impresiones os las comentaré.

Y así es como yo me rendí

Proyecto de programación. Había que construir e implementar una nueva versión del popular juego de Popcap BeJeweled.

A falta de dos días para la entrega puedo decir oficialmente que me rindo, y que entregaré el proyecto en junio. ¿Por qué? Porque los fallos aleatorios (realmente no son tales; cuando en programación hablas de fallos aleatorios el 99% de las veces hablas de fallos cuya causa desconoces) hacen que el programa entre en bucle infinito, o que se ejecuten unos módulos y otros no…

En definitiva. Para junio. Por suerte no tengo que volver a hacer otro proyecto, se entrega éste mismo.

A la caza de un reproductor de música decente

Si hay un tipo de software del que me haya mantenido especialmente informado desde siempre ha sido el de los reproductores musicales. O quizá mejor dicho reproductor y catalogador. Desde que tengo ordenador me ha gustado tener mi colección de MP3 (o WMA por aquel entonces) bien organizada por etiquetas, con la carátula si la tenía a mano…

Pero los tiempos cambian. Descubrí el iTunes (echad cuentas, la primera versión que usé tenía la numeración 4.6) y fue cuando descubrí el summum. Cuando iTunes no era bloatware y se dedicaba a lo que se tenía que dedicar, a la música. Y funcionaba bien pese a ser en Windows.

Seguí investigando; probé MusicMatch Jukebox, Winamp (y la recién salida del horno versión 5)… Incluso he tenido instalado aTunes.

Cuando me compré el iPod me volví casi forzosamente a iTunes, y empecé a seguir normas de etiquetado de MP3, y a crear listas de reproducción para las ocasiones (lista ‘comercial’, lista ‘tranquilas’…). Y a valorar la importancia de un buen catalogador de música.

Mi iPod falleció en acto de servicio y me tuve que comprar otro reproductor MP3. Buscaba algo pequeño y de buena pantalla, por lo que me decanté por el Creative Zen. 129€, cacharro de 8Gb con un slot para tarjetas SDHC. Problemón: ya no podía usar iTunes para sincronizar las listas de reproducción.

Más tarde me compré un Nokia 5800 (bueno, ‘más tarde’; hace un par de meses), y también quise sincronizarlo con la misma biblioteca multimedia. Y no imagináis hasta donde complica la historia.

Empecé a acostumbrarme al Windows Media Player, y hoy no lo abandono. Y mirad que he pasado en poco tiempo por muchos otros reproductores multimedia:

  • Winamp. No me vale porque no puedo crear listas de reproducción automáticas (las Smart View no se pueden sincronizar).
  • Songbird. Tiene buena pinta, pero petaba más que una escopeta de feria. Además, al pasar la música al Nokia 5800, desconectarlo y volver a conectarlo, la música no constaba como tal, sino como ‘otros’. Por lo que la misma música se transfiere una y otra vez. Y eso que supuestamente es un dispositivo soportado.
  • MediaMonkey. Me he enamorado de éste reproductor. Permite hacer todo lo que quiera como yo quiera, y aprovecha al máximo la capacidad de mi ordenador (a pesar de casi freirlo). El problema es que si paso música al Creative Zen con éste reproductor luego el Zen tarda unos cinco o seis minutos en bootear. Y eso no me gusta. Desesperado incluso he hecho el downgrade y he puesto firmware de la versión americana, a ver si colaba. No.
  • En Linux Amarok no me deja sincronizar listas de reproducción. Mismo problema que tiene Rhythmbox. Songbird, al usar un servicio de Windows para conectar a dispositivos MTP, ni siquiera reconoce al aparato. Tampoco fui capaz de hacerlo funcionar con Exaile. Y no sigo hablando.

Total. Miles de opciones para transferir música al aparato. Pero ni una que me deje sincronizar listas de reproducción con mi Creative Zen. Por eso uso el reproductor de Windows Media que viene con Windows 7. Aunque haga lo que le sale de las mismas pelotas con las etiquetas ID3 y no me deje organizar por carpetas los archivos como yo quiero (ya sabéis, <Genero>/<Artista>/<Álbum>/<Nº> – <Título>).

Historia de un ordenador

Érase una vez un AMD Sempron a 1,7Ghz, 512Mb de RAM, 80Gb de disco duro, placa base chusquera y tarjeta gráfica aún más chusquera que hace 6 años llegó a casa. Era monísimo de la muerte y funcionaba mucho mejor que muchos ordenadores de la época supuestamente mejores (hubo una generación perdida de UPI que montaban Pentium IV a 3Ghz pero se quedaban cortos, con 40Gb de disco y 256Mb de RAM, que para Vindows XP es mortal).

Hace unas semanas comenzó a fallar. Bueno, comenzó a fallar es un eufemismo; digamos que petó por todo lo alto. Empezó por ir insufriblemente lento, pasó a encenderse y funcionar durante unos dos minutos (ahí se reiniciaba); en ese momento me dio por limpiarle el polvo y las pelusillas. No sé que le haría por dentro, pero dejó de funcionar. A veces se encendía pero no pasaba del post (no iniciaba el vídeo; la pantalla seguía con el piloto naranja), a veces se encendía y hasta cargaba el inicio de Windows XP (pero no llegaba al escritorio, se reiniciaba antes), a veces se encendía y hasta cargaba el escritorio, pero no funcionaban teclado ni ratón.

Me comentan que la causa puede ser que la fuente de alimentación (más bien su ventilador) haya pasado a mejor vida (arreglo: unos 80€ en PCBox, unos 30€ en APP); la frita puede haber sido la memoria RAM (y de ahí que no funcione el vídeo: la tarjeta gráfica era tan chusquera que tomaba la memoria de esa misma RAM). O el frito puede haber sido el micro, directamente.

En fín. Me traeré la torre a Cáceres y la llevaré a la tienda de informática que más me gusta, a ver qué me dicen.