¿Qué pasa con Telefónica?

Los rumores sobre un capado aún más restrictivo que el que impuso Ono a todos sus clientes hace algunos años, con la salvedad de que en ésta ocasión el ejecutante es Telefónica, llevan algunas semanas circulando por Internet. Al parecer Telefónica estaría capando las descargas directas desde servidores de alojamiento de archivos como Megaupload o Rapidshare.

Hay algunas cosas que quería comentar al respecto. Yo contraté ADSL hace algunos meses (en octubre) y desde entonces no he tenido un sólo día de conexión decente. Podría estar cambiando mi IP del órden de un par de veces a cada hora.

Ésto que comenta @eduo por Twitter puede tener algo que ver. Desde luego yo suelo tener uTorrent activo y siempre que tengo un rato libre hago descargas directas. El capado por descarga directa desde Rapidshare o Megaupload no se ha aplicado a mi línea (siempre he descargado a la velocidad ‘normal’, con los picos de 300Kbps en Megaupload), pero he tenido muchos cortes siempre que he descargado a través de torrents que incluían trackers públicos (como The Pirate Bay). No obstante cuando descargo torrents a través de trackers privados (como Demonoid) ha funcionado a la perfección (de ahí mis recientes descargas de audio loseless).

Yo que sé, será que se están anticipando al fín de las tarifas planas o a la ley Sinde. Sea lo que sea la mosca de detrás de la oreja no me la quita nadie.

Un mes con el Nokia 5800

Hace ya un mes que me compré el nuevo habitante de mi bolsillo. El Nokia 5800 que uso actualmente como aparato de comunicación me costó, recordemos, 1000 puntos de Orange + 9€ + 18 meses de permanencia en tarifa plana de datos (12€ al mes, 300Mb HSDPA e ilimitado a 128Kbps).

Ahora me ‘arrepiento’ por varias razones; y es que tengo otros 500 puntos que han añadido a mi contrato por cada 6 meses de antigüedad. Y esos puntos caducan en dos meses. Y no puedo renovar otro móvil. Pero bueno, la verdad es que hice buen negocio con el 5800 (lo venden a 49€ con las mismas condiciones en la que lo compré yo).  Lo elegí en lugar de la Tattoo, y la baja resolución de la pantalla (por consiguiente, el problema de la tienda de aplicaciones) y la ausencia de autofocus en la cámara hicieron que me decantara por el 5800. También barajé en su momento la Blackberry 8520, pero si iba a usar el teléfono como módem 3G cuando no estuviera en Cáceres no me valía un aparato que sólo soporta GSM y Edge.

¿Qué me está pareciendo el teléfono? No es una pasada del todo. Las cosas como son, tiene que mejorar bastante. Pero son detalles, únicamente. Porque lo que es el teléfono en su conjunto tiene, para mí, un notable alto. Será que soy poco exigente.

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