Actualizando mi radio: Ocean Digital WR-232

Ya sabéis que soy muy radiófilo. Y que escucho la radio en mi pueblo con un precioso (y muy retro) modelo de Philips que heredé de una vecina. Pero en Madrid me ha entrado morriña y he decidido hacerme, de segunda mano, con una radio digital para escuchar emisoras por Internet.

El modelo elegido ha sido el Ocean Digital WR-232 por su precio: la encontré por 45€ en wallablagh y después del trámite de ir a por ella, puedo decir que estoy muy satisfecho con la compra. Se trata de un modelo muy básico (apenas recibe streams de radio por WiFi y es capaz de acceder a servidores DLNA para reproducir canciones, además de permitir añadir alarmas, sin más).

La radio no es muy grande pero como altavoz es magnífica, haciendo de subwoofer sin necesidad de nada más. Por delante tiene tres botones (uno para acceder a emisoras favoritas, uno para ir al menú y otro para volver atrás) y un dial redondo que sirve para navegar por los menús. En la parte de arriba veremos más botones para activar la alarma, para pararla, para acceder directamente a las radios del país configurado… Muy chulo, aunque quizá algo confuso de manejar. También incluye un mando a distancia que funciona de maravilla.

El proceso de configuración fue sencillo: apenas encender la radio nos preguntará por la red inalámbrica a la que queremos conectarnos, y por su contraseña. Una vez hecho, aparecerá el menú principal, desde el que podemos acceder al directorio de radios por Internet preconfigurado, a la lista de favoritos, a los servidores DLNA y sus listas de reproducción, a activar la entrada auxiliar (dispone de una entrada de 3,5 en la parte trasera del dispositivo) y a la configuración de la radio, donde tocamos cuestiones como la red inalámbrica, la hora, el país en el que residimos o a la propia información del dispositivo.

La radio es muy cómoda de utilizar y funciona de maravilla, con un stream sólido, rápida en sintonizar y en funcionar. Como curiosidad, funciona con Linux. Y a mí me ha dado la vida: gracias a ella puedo despertarme con Primera Hora, el matinal de Canal Extremadura Radio (vivo en Madrid, que conste). Y dormirme con radios de sonidos de la naturaleza. Quizá le faltaría un sintonizador FM, del que sí disponen otros muchos modelos. Claro que en 2016 pocas radios emiten en FM y no por Internet. Sí, podríamos usar un ordenador o montarla con una Raspberry Pi o algo así. Pero a veces una solución out-the-box es suficiente.

Los hay más avanzados: otro de mis modelos preferidos es la Dual IR 7 S, una radio que incorpora sintonizador de radio por Internet, FM, DAB y incluso sirve para escuchar música de Spotify. Otros modelos, como la auna IR-140, no tiene Spotify pero sí todo lo demás. También hay modelos portátiles, sin altavoz incorporado. Yo os confieso: para mí es realmente cómoda.

Mr. Robot: ¿dónde te habías metido?

Habitualmente, cuando mis amigos me recomiendan una serie me la apunto en una lista que voy consultando cuando quiero comenzar alguna. Aunque eso suele pasar después de meses. Pero después de ver la primera temporada de Mr. Robot, he decidido que voy a empezar a hacerles más caso.

Qué pedazo de temporada, qué pedazo de argumento, qué pedazo de interpretaciones (sobre todo y pese a las de Christian Slater y Rami Malek, que hay veces que me ponen un pelín nervioso, aunque bueno, a la vista de los acontecimientos, comprendo bien el por qué). Qué ganas de tragarme la segunda para engancharme con la tercera cuando se estrene (la renovación la han anunciado hace nada).

Qué giro de guión. Qué precisión al tratar todos los temas técnicos (no he notado nada raro). Qué momentos de culitorcimiento. Aunque el final me ha dejado un tanto frío, la verdad. Comenzaré la segunda pronto.

La recomiendo mucho. Podéis verla en Movistar+ Series, si no me equivoco.

Cafeteras de cápsulas, campos vallados

Los campos vallados siempre me han despertado alguna antipatía. Y justo estos días me di cuenta de un campo vallado en el que no había reparado: el de las cafeteras de cápsulas. Cada vez son más asequibles y más variadas, pero tienen un problema: las cápsulas no son compatibles entre sí.

Es decir, podemos elegir una Tassimo, una Dolce Gusto, una Nespresso o (mi más reciente descubrimiento) una Delta Q. Hay mil modelos de mil fabricantes. Pero una vez elijamos una cafetera, tenemos que quedarnos con ella y tenemos que comprar su café y únicamente su café. Y las cápsulas compatibles están empezando a aparecer, pero seguimos estando limitados por los fabricantes de estas cápsulas.

No me acaba de gustar la idea de que por elegir una máquina u otra no puedo elegir el café que me dé la gana, a pesar de que las gamas sean cada vez más amplias. Sobre todo ahora que estoy empezando a ser más selectivo con el café que tomo (tomando menos pero de mejor calidad).

Eso sí: hablo desde el punto de vista del que no tiene una cafetera de cápsulas. Y el café que he probado de cápsulas (Nespresso y Delta Q) está rico. Si encuentras tu café preferido está disponible en formato cápsula, me parece buena idea comprar la cafetera de cápsulas, por conveniencia. Sobre todo si tomas un café de vez en cuando: a mí me da pereza poner mi cafetera italiana para tomarme un café esporádico en casa. Bueno: más que ponerla, me da pereza limpiarla después.

¿Será mejor idea comprar una cafetera espresso que una de cápsulas? Al menos ahí literalmente puedes usar el café que te dé la gana, incluso el que puedas cultivar y tostar tú mismo.

Imagen por Brian.

El Gran Apagón

No voy a ser yo quien os hable de Podium Podcast, el invento de PRISA Radio para intentar profesionalizar el podcast. Eso se lo dejo a Radiochips. De lo que os quiero hablar es de uno de sus productos: El Gran Apagón.

Si el verano pasado me enganché a una radio imaginativa e imaginaria como la que me proponía El Verano No Existe, ahora me he enganchado (de una forma bastante fuerte, de hecho) a este podcast que se lanza todos los lunes. Un reparto estupendo (entre los que está Nacho Fresneda, para gusto de los ministéricos), un guión electrizante y una ejecución per-fec-ta. Cada programa me deja con ganas de mucho más.

Al margen de El Gran Apagón (podcast que os recomiendo mucho, en serio; escuchadlo en la Web de Podium Podcast), debo decir que me gusta la propuesta de Podium Podcast. Sí, sus podcasts suenan a la SER. Incluso Julio López (en ese vídeo podéis ponerle cara), la voz más mítica de la SER, aparece por ahí en alguno de los podcast.

Para mí, que suene a la SER, es casi garantía de calidad. Me alegro de que Podium Podcast no sea otro invento para poner programas de la red, sino que sea una cosa distinta.

Y sí, soy muy de la SER. Lo reconozco.