¿Qué voy a decir? El sábado me aburría y no salí, por lo que batido de chocolate mediante me quedé en casa viendo el European Song Contest. El Festival de Eurovisión de toda la vida, vaya. Y no me quedo corto si digo que básicamente ha sido lo de todos los años.
Alemania (y Düsseldorf en particular) han realizado un festival correcto, han actuado como excelentes anfitriones y en el estadio de fútbol del equipo local han plantado un escenario de los de caerse la baba. Muchas luces, pirotecnia y un despliegue de medios que déjelo ir. Exquisito todo, oiga.
En cuanto a las canciones… salvo en excepciones muy contadas (como el Lipstick de Jedward, que me pareció de lo más entretenido) me aburrí mucho. Eso sí, debo destacar las siguientes canciones:
- Popular (la sueca). Me pareció de las más animadas y hasta me atreveré a escucharla por gusto en los próximos meses. Ya la he guardado en el iPod, todo sea dicho.
- Lipstick (irlandesa). Cuando vi las crestas de los chavalines (en la foto) me tuve que reir. No obstante la canción fue de las más curiosas, y la actuación derrochaba energía.
- Madness of love (italiana). Me pareció curiosa, sin más. Destacable por no ser tan ‘igual’. Se agradecía una canción así después del despliegue de Celine Dion y Whitney Houston que fueron sacando una tras otra.
- Sognu (francesa). Agüita con la voz del francés. Francia arriesgó mucho llevando a un cantante de lírico a un festival así, y el resultado debió ser mejor. Destaco también el precioso decorado, todo un alarde de las posibilidades que tenía ese escenario. Y no soy el único que lo dice. Continue reading











