Para escuchar mientras lees: Desmejorado (Bushido) [MP3]
Es muy curioso como ver que gente con la que apenas has tenido relación acaban en el mismo bar que tú, sentados en la misma barra, y probablemente tomando la misma bebida. La gente cambia, y tú el primero.
Seguramente es cosa de la edad: de pequeño ves a esa gente como muy mayor, inalcanzable, y les tienes respeto. Hasta miedo en ocasiones. Luego creces y ves que esa gente de la que de pequeño te alejabas (por ninguna razón en especial, eso sí) son como tú, exactamente iguales (en ocasiones con menos pelo y alguna arruga de más, pero ya sabemos que eso es indiferente ;) ).
Es bastante curioso ver también justo lo contrario: gente que de pequeño era tu carne (y tú su uña) a estas edades acaban alejándose (aunque viva en la casa de al lado). En ocasiones con 12 años descubres el heavy metal mientras tu mejor amigo empieza a escuchar como un descosido grupos como El Canto del Loco, y si los dos no son tolerantes acaban odiándose mutuamente por una razón tan imbécil como los gustos musicales. O el resto de aficiones (a lo mejor tú te vuelves fanático de un equipo de fútbol y él del contrario, o a él le gusta practicar deporte y tú prefieres el teatro…). O simplemente conoces a gente más afín y empiezas a compartir más tiempo con ellos. O, quién sabe, lo mismo te echas novia y olvidas al resto de la gente que hay a tu alrededor.
Eso sí, la experiencia personal me dice que siempre queda un pequeño afecto, un vínculo que aún te une con tus amigos de la infancia y que casi nada puede romper. Siempre hay posibilidad de, si te encuentras a ese chico con el que de pequeño pasabas las horas muertas jugando al escondite, a las canicas o a lo que sea, llevártelo a comer o a tomar unas cervezas y así poneros al día.
Los caminos están hechos para separarse y unirse con otros más afines. Pero, por mucho que se separen, no se construyen muros ni se cavan zanjas entre ellos (y los muros se saltan, y las zanjas se atraviesan). Siempre se puede ir campo a través y recordar viejos tiempos con tus colegas de la infancia, el instituto, la universidad. Y, quién sabe, a lo mejor de tanto ir campo a través acabas creando un nuevo camino.

ahi tienes toda la razon esta muy bonito^^