Hace nada y menos que un terremoto de 7 grados asolaba Haití, dejando a un país de por sí pobre sin una porción importante de su población y sin muchos de los edificios que allí se encontraban.Y hoy mismo un nuevo terremoto de 6,1 grados vuelve a atacar a la isla (información en El Mundo y en RTVE.es, aunque viniendo de agencias será la misma noticia).
Es una auténtica lástima que ocurran éstas cosas. Del terremoto no puede culparse a nadie, pero creo que de la desolación que el país caribeño sufre muchos países desarrollados tenemos la culpa, al tener una deuda histórica que se ven obligados a pagar y al no dar ayudas a que éstos países se recuperen de éste tipo de catástrofes (y si las dan, con intereses y a corto plazo). Y siempre después de las catástrofes, teinendose que usar básicamente en reconstruir el planeta. Estoy con Tuco, esas ayudas deberían darse antes de que sucedan éste tipo de cosas para poder preparar los edificios. En Japón hay terremotos de igual intensidad mucho más frecuentemente y los edificios aguantan.
Pero desde luego inquietante (y espero que exagerado, al provenir de Público) titular que leo también en Menéame hoy: otro terremoto de 8,5 grados podría estar a punto de suceder en la zona de Sumatra. Esa zona es castigada por grandes sismos cada, dicen, 200 años, y el último fue en 1797. Hay una tensión acumulada que de alguna manera tiene que liberarse, y en ese momento todos los lamentaremos. Y lo grave no será tanto el terremoto, sino el tsunami que podría generarse en una isla donde millones de habitantes viven en la costa. Y un tsunami no se puede prevenir con edificios más resistentes a movimientos.
En fín. Al menos he de agradecer que los medios no estén frivolizando con el asunto, aunque algunos quieran lucrarse o promocionarse.
