Respetar a tus lectores

Imagen por Jon S

Lo comentaba el otro día por Facebook: una de las cosas que más me gusta de colaborar en Weblogs SL es que, en el caso de todos sus medios, respetamos a nuestros lectores con el tema de la publicidad. Hay publicidad, por supuesto, dado que de algún modo tenemos que subsistir. Pero ni contaminamos nuestro contenido con enlaces de publicidad ni, en absoluto, incluimos publicidad de interrupción (intersticiales, popups extraños).

Creo que es algo fundamental en un medio, dado que al fin y al cabo un periódico subsiste siempre gracias a, en última instancia, sus lectores. Y me parece triste que no sea algo generalizado. Algo que me puso de especial mal humor fue cuando, hace unos días, quise visitar hoy.es y, a primera vista, no había nada de información, sólo seis banners que ocupaban casi toda la pantalla y un pseudopopup. Para mi gusto, eso no es respetar a tus lectores. Igual que tampoco es respetar a tus lectores que, cuando uno de ellos quiere ver un contenido concreto (un artículo, por poner un ejemplo) tengas que pasar obligatoriamente por un anuncio intersticial. También los incluyen en los vídeos, aunque en ese caso puedo incluso comprenderlo (demos gracias a que no se les ocurre poner cortes).

Un ejemplo de lo que digo. Si, hoy mismo, abres Xataka o cualquiera de los blogs de Weblogs SL con el nuevo diseño, a primera vista verás los contenidos que los editores han seleccionado como más relevantes, y no lejos de la parte superior de la página también los contenidos recientes con más tráfico. Y, si ves un enlace a una de las publicaciones de Weblogs SL en Twitter o en Facebook, ten por seguro que no vas a tener que esperar más de lo habitual de tu conexión para poder leer el artículo de marras.

Por eso digo que creo que, en ese sentido, creo que en WSL (y en general todos los medios nativos de Internet) respetamos a nuestros lectores todo lo que podemos. Luego cada medio ya que aplique su estrategia como mejor le convenga, pero aviso que yo, medio que me intente colar un intersticial, medio que dejo de visitar por los siglos de los siglos.