¿Por qué me gusta el formato blog?

Últimamente estoy viendo (y siguiendo) cada vez más newsletters: yo introduzco mi dirección de e-mail para que sus autores me envíen, cada semana o cada pocos días, contenido interesante que leer. Es un formato que en absoluto me disgusta (y que de hecho alguna vez me he planteado adoptar para estas alocadas disertaciones que acabo publicando por aquí), pero al final siempre me decidí por mantener este blog “tal cual”.

¿Por qué? La razón es simple: una newsletter complica mucho poder crear comunidad a su alrededor. Sin sitios externos, no puede crearse una comunidad con este formato: únicamente diálogos entre emisor y receptor. Por poner la analogía analógica (valga la redundancia): sería como si yo, cada semana, enviara un puñado de fotocopias de una carta, y que luego quien quisiera me respondiera. Sin más.

Siempre me hará ilusión responder a los mensajes de gente que se haya interesado por contactar conmigo, pero nunca no será lo mismo que tener comentarios en alguno de mis artículos (como aquel que escribí sobre el servicio de autobuses de Cáceres) y generar comunidad entre sus autores.

El formato blog me permite llegar a cada uno de los tres cuatro lectores asiduos de esta humilde bitácora. Siempre pueden recibirse como una newsletter, por supuesto (podéis introducir vuestro e-mail en el pequeño formulario de la columna de la derecha). Pero siempre preferiré tener una pequeña comunidad aquí que un montón de gente que me lea (o no).

Bonus

Actualmente sigo tres newsletters, que os recomiendo enormemente:

  • La Bonilista de David Bonilla. De hecho su último artículo es el que me ha inspirado para hacer esto, coincidiendo incluso en alguna de sus ideas. Publica los domingos.
  • Caída Libre, la newsletter de Vir, recientemente estrenada (¡bienvenida!). Publica un post textual los lunes y un vídeo los viernes.
  • La del blog de Ángel, aunque el contenido es el mismo que está en su blog. Publica artículos los lunes y los jueves.

La imagen es de Cynicalview, por cierto, licenciada usando CC BY-NC-ND

Comentarios de Facebook en blogs: sentimientos encontrados

Como puede que sepáis, desde hace unas semanas tengo un pequeño proyecto familiar con mi madre. Básicamente de momento se reduce a un blog donde cuelga y muestra sus labores como artesana del bordado. No es de actualización muy frecuente, pero en hacer una de esas labores se invierte bastante tiempo. Lo que comprobé rápidamente es que el engagement mejoró en cuanto dejé de usar el sistema de comentarios de WordPress para pasar a integrar el de Facebook. Y la razón es simple, realmente. Continuar leyendo “Comentarios de Facebook en blogs: sentimientos encontrados”

¿Cómo deberían ser los comentarios de un blog?

La propuesta de Medium como plataforma de publicación es llamativa en muchos aspectos. A mí, personalmente, me llamó la atención su modo de hacer comentarios y de que los lectores discutan y aporten a los distintos escritos.

Soy de la opinión de que cada artículo de un blog es muy susceptible de ser mejorado por cada un de sus lectores, dado que la gran mayoría tienen algo que aportar. Los comentarios son algo vital para un blog, y no me acaba de convencer que Medium los aparte y los relegue a un pequeño icono donde toca. Los comentarios pierden relevancia en todo caso.

No obstante debo decir que sí que me encanta un detalle: la capacidad de puntualizar fragmentos concretos de un artículo. Es todo lo que permite Medium, de hecho, y es algo que echo de menos en plataformas y sistemas tipo WordPress.

Kinja, la plataforma en la que se basan blogs de renombre como Gizmodo, prueba otra propuesta. Permite aportar comentarios como en cualquier otro blog (al final) y, además, permite comentar zonas concretas de imágenes.

Desde mi punto de vista una unión de todas las propuestas sería ideal: poder comentar fragmentos concretos, un artículo completo o un detalle del contenido multimedia presente en el artículo, pero además mostrando todas las aportaciones de los lectores de un modo unificado y que no priorice un tipo de aportación sobre otro.

El auge del tumblelogging: curadores en vez de creadores

Tumblr

No quiero sonar como un gurú, eso que vaya por delante. Pero sí que es innegable que ya llevo unos cuantos años por aquí, y cuando empecé, no era difícil ver blogs dedicados a, básicamente, distribuir contenidos curiosos que han encontrado en otros lugares. Yo mismo empecé así, la verdad.

Volvamos la vista a “hoy”. No es difícil ver como muchos de los antiguos blogueros han pasado a mantener, simplemente, sites en Tumblr.  Tampoco es difícil ver como hoy es más habitual ver a alguien con un tumblelog que con un blog “a la antigua usanza”.

¿Por qué? Desde mi punto de vista, son mucho más fáciles de mantener, mucho más rápidos/ágiles, y acaban atrayendo mucho más para el uso que habitualmente se le da: ver imágenes curiosas, “rebloguearlas” (distribuirlas para tus seguidores) y seguir a gente que nos interesa (porque el componente de red social de Tumblr desde luego tiene mucho tirón). Un click y ya tenemos actualizado nuestro site.

Lo que prima últimamente y lo más habitual, según veo, es curar contenido creado por otros. Crear ya no está tan de moda, más allá de imágenes con Meme Creator y similares. Todos acabamos adquiriendo el papel de content curators y eso, personalmente, me deja con un sentimiento agridulce.

Por una parte, que nuestros contactos adquieran ese papel permite que obtengamos contenido más relevante para nosotros. Por la otra, cada vez se crea y comparte menos contenido. Y no sé qué prefiero.