Cambiar de hosting un blog: fácil, rápido e indoloro

Estos días estoy dedicando parte de mi tiempo a trasladar algunos de mis sitios Web de mi antiguo hosting en SurpassHosting a un plan en SiteGround, que mantendré al menos un año (y que la verdad es que va como un tiro). Todos estos sitios Web están basados en WordPress, con un conjunto diferente de plugins y temas para cada uno, y por supuesto con distintos datos. Y el proceso al final ha resultado bastante sencillo.

Tenemos que tener acceso a ambas cuentas de hosting para poder llevarlo a cabo.

En el hosting antiguo

  1. Hacemos un backup de todos los archivos. Podemos omitir los de wp-super-cache. Para ello, accedemos por FTP o simplemente a través del administrador de ficheros de cPanel, hacemos un zip con todo y nos lo descargamos.
  2. Hacemos un dump de la base de datos. Consultamos el fichero wp-config.php para ver qué base de datos es la que debemos usar, accedemos a phpMyAdmin, buscamos la base de datos, “Exportar” y esperamos un poco. En el caso de musicafolk.es, por ejemplo, ocupó poco más de dos megas.
  3. Ponemos un mensajito en el blog antiguo para identificar que es el antiguo. Esto es opcional.

En el hosting nuevo

  1. En el panel de control, damos de alta el dominio.
  2. Subimos (y opcionalmente descomprimimos) el backup del blog que hicimos antes.
  3. Creamos una base de datos MySQL, un usuario con una contraseña que conozcamos, y damos permisos a ese usuario a la base de datos que hemos creado.
  4. Abrimos phpMyAdmin, y en la base de datos que hemos creado, importamos el dump que hicimos antes.
  5. En wp-config.php del blog del hosting nuevo, cambiamos host, nombre de base de datos, usuario y contraseña de acceso a la base de datos.

En el panel de control del registrador del dominio

  1. Cambiamos DNS del dominio del antiguo hosting al nuevo hosting.
  2. Esperamos unas horas.

Opcionalmente tendremos que hacer también la migración de las cuentas de correo y de su contenido, pero eso será carne de otro post.

Dinero de la nada

Es una sensación curiosa la de obtener algo de dinero sin hacer nada material. En mi caso hablo de un puñado de enlaces de afiliados que diseminé hace tiempo por el blog y de los que, de hecho, me he olvidado por completo. Resulta que alguien ha hecho uso de ellos para realizar una compra. Realmente algo sí que he hecho: compré un dominio en 2007, he ido rellenándolo de contenido de mayor o menor calidad o de mayor o menor relevancia, me lo cepillé en 2009 (por vuestro bien y el de mi reputación, creedme) y he conseguido un pequeño conjunto de lectores (¡hola!). Algún artículo posicionó bien en Google (por accidente, os lo prometo), lo cual me trajo algo más de tráfico (así es una miseria en vez de únicamente la mitad).

Lo llamativo es que lo que he hecho bajo este nombre casi nunca estuvo orientado a ganar dinero. Y de hecho nunca lo generó, os lo puedo asegurar. Alguna vez experimenté con publicidad en este dominio, me han ofrecido hacer posts patrocinados de cosas poco lícitas… Y manda narices que resulta que son los cinco o seis enlaces que puse por probar (¡porque los que puse intencionadamente no han generado ni un euro!) los que me han dado algo de pasta. Tengo para un café. Bueno, o tendré cuando junte 25 euros.

¿Es el modelo de marketing de afiliados un modo de vida? Que pregunten a los chicos de Otogami. O un ejemplo que tengo más cercano: el de Ángel con su web de ebooks. Difícil es y en este momento no es mi prioridad. Yo, mientras tanto, me vuelvo a mis cosas.

Ojo con lo que instalamos en nuestro blog

Hoy me han avisado de que tenía problemas en el blog (muchas gracias, Carlos Beleña 🙂 ). Concretamente enlaces pornográficos en el texto de artículos antiguos. Lo más gracioso es que, mediante JavaScript, se ocultaban a la vista de muchos navegadores, apareciendo únicamente de cara al buscador. Es un problema al que me había enfrentado antes, la verdad, y que ya creía solucionado.

No estoy seguro de qué ha sido exactamente lo que lo ha provocado, porque yo tengo instalada la última versión de WordPress en todo caso. Estoy prácticamente seguro de que es algún plugin. Lo que no sé es cuál. Por lo que he decidido, por velocidad, desactivar todos los que no sean estrictamente imprescidibles. Cuestiones de querer utilizar el sábado por la noche para otras cuestiones. No sospecho de ningún plugin en particular.

Si vuelven a aparecer, no os cortéis y avisadme, por favor.

Nuevo diseño de macram.es

Desde que existe y leo a menudo The Verge tengo claro que las imágenes deben destacar, sobre todo a primera vista, para intentar atraer a los lectores. Y ahora mismo, a los tres que estáis (os tengo bien controlados, creedme) quizá os guste tener más imágenes y no tanto texto (que reconozco que soy mucho de poner tochopárrafos de muchas líneas).

Por eso he cambiado el diseño del blog. Queda cambiar el logotipo de arriba (esta tarde haré algo con GIMP en casa) y modificar un par de detalles, y soy consciente de varias cuestiones que no voy a solucionar (como el detalle de que los posts anteriores al último tienen una imagen más pequeña de lo normal, o no tienen ninguna imagen).

Como un detalle que voy a empezar a cumplir, los artículos más relevantes que escriba en otros lugares (como en Genbeta) también aparecerán en esta portada, con su imagen grande y demás. Esto acabará siendo el lugar donde recopilaré los escritos a los que más cariño tengo, y aquellos que no tienen cabida en otro lugar.

También me he dado cuenta de que tengo medio blog sin etiquetar. Eso sí lo corregiré en un futuro cercano, al menos para los artículos más relevantes.