Dinero de la nada

Es una sensación curiosa la de obtener algo de dinero sin hacer nada material. En mi caso hablo de un puñado de enlaces de afiliados que diseminé hace tiempo por el blog y de los que, de hecho, me he olvidado por completo. Resulta que alguien ha hecho uso de ellos para realizar una compra. Realmente algo sí que he hecho: compré un dominio en 2007, he ido rellenándolo de contenido de mayor o menor calidad o de mayor o menor relevancia, me lo cepillé en 2009 (por vuestro bien y el de mi reputación, creedme) y he conseguido un pequeño conjunto de lectores (¡hola!). Algún artículo posicionó bien en Google (por accidente, os lo prometo), lo cual me trajo algo más de tráfico (así es una miseria en vez de únicamente la mitad).

Lo llamativo es que lo que he hecho bajo este nombre casi nunca estuvo orientado a ganar dinero. Y de hecho nunca lo generó, os lo puedo asegurar. Alguna vez experimenté con publicidad en este dominio, me han ofrecido hacer posts patrocinados de cosas poco lícitas… Y manda narices que resulta que son los cinco o seis enlaces que puse por probar (¡porque los que puse intencionadamente no han generado ni un euro!) los que me han dado algo de pasta. Tengo para un café. Bueno, o tendré cuando junte 25 euros.

¿Es el modelo de marketing de afiliados un modo de vida? Que pregunten a los chicos de Otogami. O un ejemplo que tengo más cercano: el de Ángel con su web de ebooks. Difícil es y en este momento no es mi prioridad. Yo, mientras tanto, me vuelvo a mis cosas.

Nokia MD-12

Nokia MD-12

Me han hecho llegar hoy el Nokia MD-12, un altavoz Bluetooth que, puedo anticipar, voy a disfrutar mucho. Es un altavoz: realmente no cuenta con demasiadas funciones, pero sí que debo reconocer que lo que hace, lo hace de maravilla.

Basta ver el embalaje, en el que lo primero que vemos es el propio altavoz, para reconocer el espíritu de la antigua Nokia. De hecho, aunque el altavoz fue presentado hace muy poco, cuando Nokia ya era parte de Microsoft, todavía incluye el logo de la antigua empresa.

Sus conexiones inalámbricas son simples: el altavoz cuenta con Bluetooth 3.0 para realizar la comunicación entre el móvil, tableta o PC, así como una zona en el lateral del altavoz con soporte NFC para realizar el emparejamiento con móviles y tabletas que cuenten con esta tecnología. Es realmente rápido y cómodo: he probado con un Lumia 925 y ha bastado acercar el móvil al lateral derecho del altavoz para realizar la conexión de manera fácil e indolora.

Si el móvil no cuenta con NFC basta dejar pulsado el botón frontal para poner el altavoz en modo visible, y así conectarlo con el PC, el móvil o la tableta buscando el dispositivo. Una vez conectado basta reproducir música, como si usáramos otros auriculares.Y si queremos utilizarlo con un dispositivo que no tiene Bluetooth basta con conectarlo con un cable de jack de 3,5 milímetros. La batería promete quince horas de autonomía que no he tenido tiempo de utilizar, que cargaremos mediante un cable microUSB cualquiera.

El altavoz da un sonido realmente potente y unos bajos muy profundos; tan profundos que si dejas el altavoz en la mesa es bastante probable que vibre. Por ello cuenta con una base de goma, para amortiguarlo. Un tip: la base está imantada, y si lo ponéis en la caja de un ordenador, una puerta de acero o un microondas veréis cómo los bajos se amplifican. También vale si lo ponéis encima de un mueble cualquiera, aunque si está cerrado (como una cajonera, por ejemplo), mejor.

No hay más botones en el altavoz, por lo que no podemos ajustar el volumen desde él, debiendo hacerlo desde el móvil. También es, por cierto, un dispositivo ideal para tener en el escritorio y usarlo como manos libres; basta pulsar el botón cuando nos estén llamando para cogerlo y utilizar el micrófono integrado en el propio manos libres.

El modelo de altavoz del que yo dispongo es el Nokia MD-12 blanco. Aunque hay modelos en verde, en naranja (que es el de la foto) y en amarillo, haciendo juego con los Lumia.

Sí. Este artículo también tiene enlaces de afiliado.

Tenemos lo que nos merecemos

La dichosa ley que apodamos tasa AEDE ha provocado que Google decida cerrar el próximo día 16 (es decir, el martes que viene) su portal de noticias en España. No voy a informar sobre ello porque la mayoría de medios (¡incluido aquellos que propiciaron la creación de esta ley!) ya lo han hecho suficientemente bien. Me quedo con el artículo de El Blog Salmón sin duda alguna, dejando también a la vista el artículo de Antonio Ortiz en Xataka. No obstante hay que tener en cuenta que la ley ha sido publicada pero todavía no disponemos de un reglamento, por lo que tampoco saben (sabemos) exactamente cómo actuar.

Internet ha cambiado el modo en el que consumimos noticias, y ha facilitado la creación de nuevas cabeceras muy potentes y con usuarios muy fieles. Se me ocurre, por ejemplo, ElDiario.es, un periódico puramente digital que en dos años dice haber conseguido rentabilidad, únicamente gracias a sus socios, su revista en papel y la publicidad, como bien demuestran las cuentas que publicaron (en un ejercicio de transparencia ejemplar).

Mi conclusión es que tenemos lo que nos merecemos: nunca hemos entendido bien Internet. ¿Desde cuándo un titular y una entradilla -que en ocasiones no es copipegada- es un plagio? Desde mi punto de vista no tiene demasiado sentido querer cobrar por ello cuando, realmente, lo que están haciendo los agregadores como Google News o Menéame es enviar tráfico al medio original. Pueden considerarlo perfectamente una plataforma publicitaria, una fuente de tráfico más. De poca calidad, sí, porque muchas veces los usuarios que llegan a través de estas plataformas no se convierten en usuarios habituales (y mucho menos en suscriptores). Pero no deja de ser tráfico, que se traduce en visitas, que se traduce en audiencia… que se traduce en dinero. Es de cajón. De aquí a implantar un paywall completo hay un paso. También es el que separa a muchos del precipicio en cuyo borde se han ido colocando poco a poco.

Que Google iba a cerrar News en España era algo que estaba can-ta-do. Resaltando cada sílaba y con retintín. No va a mantener un servicio que no genera un mísero euro cuando encima tendría que pagar por él gracias a una tasa que prácticamente todo el mundo tilda de absurda, incluso muchos responsables de medios agrupados en la llamada Coalición Pro Internet.

También hay que ser corto de miras para no ver el precedente alemán, donde los medios digitales suplicaron a Google volver a aparecer en Google News para no perder más tráfico. Es como morder la mano que te da de comer. Es más que obvio que los medios lo que buscan no es desaparecer de Google, sino sacarles dinero, y si es ley de por medio y con derecho irrenunciable, pues mejor todavía. Sin embargo, ya podéis ver lo rápido que los grandes del periodismo español se han apresurado a decir que “lo que molaría sería cobrar más gracias a Google, no que Google se largara”. O eso es lo que entiendo, leyendo entre líneas (y sí, eso es lo que significa el pacto a la francesa al que se refiere). Aunque hay que elogiar que poco a poco estén cambiando de opinión, y no es criticable.

Y por cierto, hablando del derecho irrenunciable. Yo no quiero que AEDE cobre una tasa a los -insensatos- que me quieran enlazar. Yo quiero que me enlacen. Así funciona Internet y así se hace Internet. Y no quiero que mi gobierno se lo cargue.

Enlaces de interés -actualizables-

Ojo con lo que instalamos en nuestro blog

Hoy me han avisado de que tenía problemas en el blog (muchas gracias, Carlos Beleña :) ). Concretamente enlaces pornográficos en el texto de artículos antiguos. Lo más gracioso es que, mediante JavaScript, se ocultaban a la vista de muchos navegadores, apareciendo únicamente de cara al buscador. Es un problema al que me había enfrentado antes, la verdad, y que ya creía solucionado.

No estoy seguro de qué ha sido exactamente lo que lo ha provocado, porque yo tengo instalada la última versión de WordPress en todo caso. Estoy prácticamente seguro de que es algún plugin. Lo que no sé es cuál. Por lo que he decidido, por velocidad, desactivar todos los que no sean estrictamente imprescidibles. Cuestiones de querer utilizar el sábado por la noche para otras cuestiones. No sospecho de ningún plugin en particular.

Si vuelven a aparecer, no os cortéis y avisadme, por favor.

Cita

¿Por qué hay quien se empeña en ver dos bandos? Todos estamos remando en el mismo barco y deberíamos hacerlo en la misma dirección, sin necesidad de mojar al que va a nuestro lado. No sacamos nada bueno de hundir al semejante: todos podemos conseguir lo que nos apetezca sin necesidad de, ni siquiera, presumir de ello.