Hasta siempre, Windows Phone

No es ningún secreto que, durante mucho tiempo, he utilizado móviles Windows Phone. Y tampoco es ningún secreto que, durante el tiempo que los utilicé, fui bastante feliz: conseguía hacer con ellos todo lo que le pedía a un móvil, con una experiencia realmente satisfactoria. Y de hecho mi madre y mi hermano aún hoy utilizan teléfonos con Windows 10 Mobile, y no quieren otro.

Por eso no deja de darme un poco de pena el anuncio de hace unas semanas en el que Microsoft ponía el penúltimo clavo en el ataúd de Windows Phone. Clavos que ha ido poniendo también la propia Microsoft año tras año, y que han ido repasando cada uno de los fabricantes que en algún momento apostaron por esa plataforma (el último, HP, que era el último que quedaba).

Continuar leyendo “Hasta siempre, Windows Phone”

Dos años

En el momento de publicarse este post estaré cumpliendo exactamente dos años (sea con una hora de margen, no recuerdo el retraso que tuvo el autobús) desde que me mudé a Madrid.

Me vine con dos maletas y una mochila y, sinceramente, no pensaba que iba a aguantar ni un mes, ni mucho menos un año. Y aquí estoy escribiendo esto, dos años después, en la misma habitación a la que entré con esas dos maletas.

Con dos años de experiencias en la capital bastante agridulces pero satisfactorias en todo caso. Con muchos viajes y conciertos a la espalda.

Muchos cafés tomados, muchas cañas probadas, muchos trenes cogidos a tiempo (y alguno perdido). No mucha parranda pero sí mucha fiesta. Muchas cosas aprendidas tanto en Deloitte como en Tecnilógica Liquid Squad. Y las que me quedan por aprender todavía.

De streams y supervivencia en el tiempo

Que estamos en el tiempo de lo efímero está visto. Gran parte del entretenimiento que hemos consumido durante las últimas décadas no está pensado para perdurar en nuestros recuerdos ni en el tiempo: películas, series de televisión, radio, música o contenido de otros medios como posts en redes sociales. Y sobre estos últimos voy a reflexionar hoy, si me lo permitís los tres lectores que quedáis leyendo este blog.

A veces parece que se nos olvida que las redes sociales tienen casi siempre un stream como centro. Twitter y Facebook, por ejemplo, no son sino streams interminables que vamos filtrando: por usuarios seguidos, un usuario concreto, un hashtag… El caso es que, sea lo que sea, funcionamos siempre en torno a streams y, con el paso del tiempo, esos streams (que además suelen estar llenos de ruido) hacen cada vez más difícil encontrar un contenido concreto.

Continuar leyendo “De streams y supervivencia en el tiempo”

¿Pueden los hilos de Twitter sustituir a un blog?

No falla. Un tweet con las palabras “este hilo” o simplemente con un “?”, una cita a otro tweet y en el momento de tocarlo verás una ristra de mensajes que, al final lleva a una argumentación completa y, bueno, en ocasiones bastante compleja.

Y os reconozco que yo, defensor de los blogs a ultranza, he hecho y sigo haciendo varios hilos, incluso antes de que se pusieran de moda y fueran algo del todo aceptado en la comunidad. Pero tengo sentimientos bastante encontrados en relación a los hilos de Twitter y me gustaría intentar aclararlos.

Continuar leyendo “¿Pueden los hilos de Twitter sustituir a un blog?”

Mis nuevos bolígrafos preferidos

Si alguno de los que leéis esto me conoce un poco, sabrá que me gusta mucho la papelería. Puedo pasarme horas mirando libretas Moleskine o Leuchtturm (particularmente las de puntos, ahora que estoy empezando a adoptar bullet journal para organizarme en el trabajo).

Podéis meterme en un Carlin o una tienda Folder (o un simple Tiger) y que para mí podría ser como si fuera Navidad permanente. Es más, por puro fetichismo podría llegar a comprarme un legal pad amarillo como los de las películas americanas, a pesar de que sabría perfectamente de pasaría muchos años metido en una caja esperando a ser estrenado.

Pero tan importantes son los cuadernos como importantes son los bolígrafos con los que escribir.

Continuar leyendo “Mis nuevos bolígrafos preferidos”